13 de marzo de 2013

Un punto en el universo

La inmensidad nos hace sentir pequeños, vulnerables, por eso conectar con la infinitud del universo, la eternidad del ser, provoca en nosotros vértigo.

De hecho, ni siquiera queremos entrar en terrenos farragosos para los que utilizamos el calificativo de “filosófico” -o incluso “esotérico”- a menudo usado de forma despectiva, aburrida o poco clarificadora. Entonces decimos “carpe diem”, que lo importante es vivir, el presente. Y así es. Pero el presente no tendrá ningún sentido si no lo sujetamos desde la profundidad, si no lo anclamos a la conciencia, al espíritu.

El sensación real de estar en el universo (y no de ser el centro de él) acude a nosotros en forma de pequeñas ráfagas espaciadas en el tiempo. Por eso, cuando entramos en contacto con esa conciencia es importante
aprovecharlo y reorientarnos adecuadamente desde lo existencial a lo concreto, sin miedo a sentirnos perdidos. Ya nos encontraremos.

Cuando vivimos la fugaz experiencia de vernos como una parte del todo, volvemos al punto de partida y nos damos cuenta de que vinimos desnudos a este mundo y que no tenemos nada que perder porque no trajimos nada. Nada material. La reconquista comienza por reconocer nuestra misión en la vida. Volver al punto cero.

Desprenderse de miedos, sobreponerse a las pérdidas, superar los bloqueos, evolucionar, desarrollarse, lanzarse al vacío confiando en que la Vida pone ante nosotros una red. Pero ¿cómo dar la importancia a lo importante cuando temblamos como criaturas desvalidas?

Por mucho que tratemos de evitarlo, siempre aparecerá una situación donde nos vamos a sentir desprotegidos, al borde del precipicio. En realidad no es una situación, es LA situación. La que dé en nuestra diana –cada uno la suya- y nos ponga de los nervios; la que nos coloque en una tesitura donde podemos decir: “todo está perdido” o por el contrario, “hay una solución, aunque todavía no la vea”. Es la diferencia entre el sufrimiento y la autocondena o la evolución y la responsabilidad.

Desde la conciencia de lo que somos y de lo que hemos venido a hacer a este mundo podemos enfrentarnos a todo. Porque nunca es tarde, porque podemos hacerlo y porque es lo que tenemos que hacer. Lo sabemos.

La Vida nos da a todos los seres vivos un recurso para cazar y otro para defendernos. Es decir, para alimentarnos de todo lo que necesitemos y para evitar que acaben con nosotros. Eso es así. De tal manera que podemos realizarnos y ser medio de realización para otros. Esos recursos, esas herramientas, esos valores son comunes a la especie y también concretas para cada ser humano. Cada uno tiene su estilo, su manera de hacerlo, que se diferencia de los demás. Es cuestión de conocerlo y utilizarlo.

Con esa conciencia de lo efímero de la vida, vemos que el tiempo es limitado y hay muchas cosas por hacer. El sufrimiento es un invento para arruinarnos la vida a nosotros y a los demás. ¿Quién ha sido el genio de ese “invento”? Pfff… Habría que remontarse a muchas generaciones atrás, en el momento que alguien abusó y otro aceptó el abuso. Pero como no vamos a hacer antropología de las desgracias, plantémonos en el presente y conectemos con toda nuestra fuerza que viene del espíritu para construir, para saber que lo importante es salvar vida, no si yo me lo llevo. Saber que después de nosotros estarán nuestros hijos, que son hijos de todos y que no deben pasar por nada malo que nosotros hayamos vivido. Sentir que si alguien sufre, alguien es víctima de injusticias, de desigualdades no habrá equilibrio ni evolución del mundo. Por eso, cada uno de nosotros es imprescindible que trabaje para el bien común.

Conectarse espiritualmente y vivir desde ahí nos hace grandes, tal y como somos de verdad.

9 comentarios:

  1. Toma ya!!! menudo antenón guapa!!!! muchas gracias, muchas gracias de verdad. Jade

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  2. Admirable, tanto el artículo como tú por mantenerte y tener esa conexión que compartes con tod@s. Gracias.

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  3. gracias por tender para todos un cable directo a dios

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  4. Que de cosas eres capaz de plasmar en un articulo, es maravilloso, me has hecho sentirme parte del todo con lo que nos transmites.
    Gracias. Mikel

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  5. Para no rendirse nunca no hay nada como leerte. Gracias!

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  6. Para no rendirse nunca es genial leer tus artículos, sale una fortalecida de ellos. Gracias!

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  7. Tienes mucha vision profunda de las cosas de la vida.Si tenemos una mision en esta vida ,desde luego es vivir y para nada sufrir.gracias de corazon por hacer de" pepito grillo."
    arturo

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  8. Aguantemos nuestras ganas de vivir y realizarnos por encima de los envites de esta sociedad des-humanizada.¡Adelante compañeros!
    Fermin Rivas

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  9. Y no estamos sol@s en hacer el bien!! Ningún niñ@ merece tener una sola experiencia de maltrato. Imprescindible entregarse siempre, denunciar, defender y proteger!! Gracias. Lorena.

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