13 de marzo de 2013

Un punto en el universo

La inmensidad nos hace sentir pequeños, vulnerables, por eso conectar con la infinitud del universo, la eternidad del ser, provoca en nosotros vértigo.

De hecho, ni siquiera queremos entrar en terrenos farragosos para los que utilizamos el calificativo de “filosófico” -o incluso “esotérico”- a menudo usado de forma despectiva, aburrida o poco clarificadora. Entonces decimos “carpe diem”, que lo importante es vivir, el presente. Y así es. Pero el presente no tendrá ningún sentido si no lo sujetamos desde la profundidad, si no lo anclamos a la conciencia, al espíritu.

El sensación real de estar en el universo (y no de ser el centro de él) acude a nosotros en forma de pequeñas ráfagas espaciadas en el tiempo. Por eso, cuando entramos en contacto con esa conciencia es importante

7 de marzo de 2013

Manual para un cumpleaños feliz

DEDICADO A TODOS LOS CUMPLEAÑEROS Y CUMPLEAÑERAS 
DE CUALQUIER DÍA DEL AÑO.
(¡Hoy es el mío!)

Existen momentos especiales –en el sentido de buenos- a lo largo de la vida de una persona. Hay algunos que son comunes a todos los mortales como es el día de la boda (sea del tipo que sea) o el nacimiento de un hijo o hija, la graduación o el primer contrato laboral (hoy en día poco “especial”, dicho sea de paso, tal y como está el patio).

Por supuesto, es posible que haya alguien que no lo haya hecho ni tenga ilusión por ninguna de los cuatro ejemplos mencionados. A lo mejor para esa persona el día más especial de su vida fue cuando se compró un barco y se perdió en el mar. El caso es que son fechas señaladas y momentos que se nos fijan en la memoria para siempre.

Otros acontecimientos de menor nivel porque se repite anualmente, aunque también común en todas las sociedades es el fin de año. Sin embargo, hay otro fin de año mucho más personal y es el cumpleaños, la

2 de marzo de 2013

Reacciones

Resulta que un día -¡oh, milagro de los milagros!- amanecemos felices, ilusionados, tranquilos, alegres y con ganas de disfrutar, de compartir,… vamos, de vivir. Además, como el impulso es tan fuerte ni siquiera buscamos en los rincones de nuestra mente a ver si hay algún nubarrón que nos agüe la fiesta.

En realidad esta situación no es del todo consecuencia  de un milagro. Nosotros mismos hemos sido los que hemos buscado que ese momento llegara, hemos trabajado para ello y lo hemos propiciado.

Cuando llega a hurtadillas se parece a una sensación de alegría despreocupada, y nos suele entrar lo que viene a llamarse “mieditis” ya que nos acecha el temor de que los problemas, los límites, las imposibilidades que sentimos se apoderen de nosotros y nuestro recién