31 de diciembre de 2013

Nos han dado las uvas... o casi

Y colorín colorado, este año… ¡se ha acabado! Ahora empezamos con los balances, los buenos propósitos y cogemos energías renovadas para entrar con buen pie en una nueva fase. Estrenar algo es maravilloso, y si hablamos de estrenar un año, que está nuevecito, eso ya es el no va más.

Pero aún nos quedan unas horas. ¿Se pueden aprovechar? Siempre. ¿Cómo? Pongamos un ejemplo.

Día de examen. Llevamos estudiando durante muchos meses para una prueba muy importante. El día D resulta que no nos levantamos a la hora H, sino a la hora Z porque no hemos oído el despertador, o porque no ha sonado, vaya. El caso es que tenemos que volar para que llegar a tiempo. Así, sin café, sin ducha y con la marca del libro en la cara por habernos

4 de noviembre de 2013

Vuelta la burra al trigo

¿Qué significa pensar? ¿Acaso es imaginar, considerar o discurrir, tal y como lo define la RAE? Piénsalo… ¿O tal vez nos estemos refiriendo a “comerse la olla”? Porque cuando pensamos ¿qué pensamos? ¿Son las llamadas “rumiaciones”? Vamos, como las vacas comiendo, que ingieren el alimento para devolverlo a la boca y masticarlo de nuevo. O lo que es lo mismo, tener un disco rayado en la cabeza a ritmo de centrifugadora.

¿Somos capaces de no pensar? A ver, probemos. Durante un minuto entero no vamos a pensar en nada. Cronómetro con alarma y comienza la cuenta atrás. ¡Ya!

¿Y bien? ¿Hemos pensado? “No estoy pensando. Pero si pienso que no estoy pensando, ya estoy pensando… Bien, no pienso. Luego no existo. Qué chiste más malo. Sí que dura un minuto cuando no se piensa. ¿Cuánto

29 de octubre de 2013

Usurpadores

A veces buscamos nuestro sitio en el mundo, el lugar que nos corresponde y no damos con él. Es como si no existiera. Sí el de los demás, pero no el nuestro. Entonces uno se pregunta la causa. Pero es tan atípico que no la encuentra. Entonces le da vueltas al asunto. “La vida no admite jerarquías, por lo que hay para todos, incluido yo mismo” nos decimos. “Entonces ¿por qué no encuentro mi sitio?”. Y es ahí, horrible y temido momento en que se nos hace un nudo en la garganta: "la culpa es mía". ¡Oh, dios mío! ¿Qué puedo hacer para encontrar mi lugar en el mundo?

Y uno hace de todo. Sobre todo mal y con desesperación. Tranquiliza un poco saber que no sobramos, que hay sitio para todos. Que está vida no es un overbooking dentro de una compañía aérea que a la mínima te dejan en

25 de octubre de 2013

Problemas, problemas, problemas

Nos cubren de problemas, nos inundan, nos aturden. Los problemas se acaban transformando en dos millones de centuriones romanos que nos asaltan para que no lleguemos a nuestro objetivo. Sales al camino, a vivir, y te encuentras, como si fuera un videojuego, con un montón de dificultades, de zancadillas que no son naturales sino provocadas por un sistema enfermo, decadente.

Es la única manera de hacer que se nos caiga la toalla o que nos la dejemos en algún sitio, aturdidos de tanta demanda basura, porque si no, jamás la

7 de octubre de 2013

Claves de la revolución

Ya podemos ser los mayores revolucionarios del planeta, que si nos han tocado las narices hasta el infinito y más allá, lo que acabará acompañando a esa rebeldía es una carga negativa.

Explicamos el concepto. La revolución –que no la guerrilla- busca la igualdad, la justicia, las oportunidades de realización para todos y todas; en resumen, crear, construir y disfrutar un mundo feliz. Si los modelos que tenemos para llevarlo a cabo es la lucha de clases por ejemplo, ya estamos aceptando la jerarquía, y por tanto, nos colocamos en una de las dos posiciones: o arriba o abajo. Generalmente, las luchas sociales se dan por

1 de septiembre de 2013

Memoria de nuestro pasado

Dedicado al derecho de todas las víctimas de recuperar su memoria histórica y hacer justicia.

La memoria es fundamental. Para recordar el camino de vuelta, el camino de ida y los caminos alternativos. La memoria nos hace sentirnos cerca de los seres queridos aunque haya distancia en el tiempo o en el espacio.

La memoria cumple su función adaptativa: memoria para lo que nos hace sentir bien y lo que nos hace sentir mal. Esto supone que buscaremos generar más situaciones de las primeras y ninguna de las segundas.

La memoria nos da identidad. Hace que seamos quienes somos y nos da la oportunidad de evolucionar y de ser diferentes, si se da el caso.

No recordar algo no significa que deje de existir. Tapar con una manta un montón de acontecimientos no va hacer que desaparezcan como si fuera un número de magia. Va a permanecer ahí y es posible que incluso cobre

30 de agosto de 2013

Lo que podemos hacer

De los creadores de “La gente es lo peor” y “El mundo está hecho un asco” llega... “¡Todos hablan pero nadie hace nada!”

En cualquiera de las tres afirmaciones, nos vemos como marcianos, abservando desde nuestro planeta lo que pasa en la Tierra, como si nosotros no tuviéramos nada que ver. Para tener esa actitud sólo hay dos opciones: o los demás son peor que nosotros o nosotros somos mejor que los demás. En cualquier caso, hacemos lo mismo: quejarnos y criticar, cosa que deja una sensación de pesimismo en el ambiente y de culpabilización al personal. 

El gobierno nos hace la vida imposible, las multinacionales nos quitan el trabajo, los bancos nos rematan, las leyes están acabando con el bienestar

24 de agosto de 2013

¡A descansar!

El descanso es a la actividad lo que el silencio al sonido. No podríamos estar escuchando cantos de pájaros, música, rumor de olas, risas, conversaciones, etc. a todas horas por muy agradable que fuera todo eso porque nos volveríamos locos. Es como los que oyen voces; ya no sabríamos si están dentro o fuera de nosotros. El sonido continuo puede perturbar a cualquiera, porque agota.

Lo mismo ocurre con la actividad. Está claro que no hemos venido a este mundo a tumbarnos a la bartola, pero de ahí a no parar, hay un trecho. Sin embargo, a muchas personas les cuesta horrores dejarse mecer por la quietud y reparar nuestra mente y nuestro cuerpo. Es cierto que hay otras

21 de agosto de 2013

Convencer: una batalla perdida

Hoy en día, un debate, sea en el medio que sea e independientemente del tema que se trate, termina por definirse como un cúmulo de desentendimiento, de falta de acuerdo, donde cada uno se enroca más en su posición. Eso, cuando no acaban por levantar la voz o incluso faltarse el respeto.

Tal vez, cuando estuvo en boga, allá por el imperio griego, tenía su sentido. En realidad, desde una posición donde se apuesta por la cultura, el desarrollo y por los valores humanos, la oratoria era una fuente de inspiración, aprendizaje y admiración para los presentes, y una fuente de superación, búsqueda de empatía, desarrollo intelectual, para los

18 de agosto de 2013

Cuando se acaba lo bueno...

Los niños saben perfectamente cuándo están viviendo algo bueno y lo disfrutan entregándose a ello sin dificultad. Eso sí, cuando se acaba, se puede crear una sensación de vacío que se percibe claramente como una injusticia de tal manera que se rebelan llorando y pataleando, ya sea en silencio o a grito pelado. En esos momentos, somos los adultos los que estamos para acoger su malestar y ofrecer el consuelo necesario, que suele pasar por asegurar que esa maravillosa vivencia se repetirá en breve y multiplicada. Por supuesto, si somos consecuentes haremos que se produzca.

En el caso de los adultos, cuando vivimos momentos maravillosos, donde nos sentimos plenos tendemos a conformarnos con haberlo experimentado y nos damos por satisfechos dejando un poso de tristeza

15 de agosto de 2013

Porque es mi voluntad

Pedir un voluntario significa que se busca a alguien que se ofrezca, que tenga buena voluntad. Hoy en día, cuando piden un voluntario para lo que sea, aunque no lo sepamos, suena a marrón. Nuestras células han registrado innumerables ocasiones donde era así, por lo que el mal recuerdo nos dificulta ofrecer esa voluntad al solicitante.

La voluntad es la facultad de hacer o no hacer una cosa. Y la voluntad también puede ser buena o mala, es decir, que podemos tener un buen o mal propósito o disposición.

La voluntad de cada ser humano es lo que forja su destino. Después puede justificarse, buscar excusas, negarlo,… pero eso no cambia que quien tomó la decisión de entregarse a una cosa en lugar de a otra fue la propia

13 de agosto de 2013

Lenguaje universal

Nos afanamos en entender cuando somos pequeños, y ya de mayores, en hacernos entender. Probamos en nuestro idioma. Aprendemos las reglas gramaticales, morfosintácticas y vamos llenándonos de un amplio vocabulario, cada vez más extenso. Utilizamos figuras como símiles y metáforas con el objetivo de construir conceptos fieles a la realidad, o que se acerquen lo más posible para explicarnos con palabras.

Hacernos comprender no significa que hayamos superado el primer paso, el de comprender el mundo que nos rodea. Puede que sí y puede que no. Sin embargo, al necesitar sentirnos que pertenecemos a un lugar común

9 de agosto de 2013

Luchar por la Vida

A veces hacemos cuentas y no nos cuadran. Cuando 1+1 no son 2, nos entra una especie de frustración, de sensación de injusticia matemática. ¿Acaso las ciencias no eran exactas? La vida entonces, ¿no forma parte de esas ciencias? Al parecer no. Si A=B y A=C, no ocurre que B=C. Ni con decimales conseguimos lo que nuestro cerebro nos dice que es lo coherente.

Traduciendo estos números a letras, a palabras o a actos, entonces si luchamos por algo, no significa que lo consigamos (ni que no lo consigamos). Existen variables que no están a nuestro alcance pero eso no nos roba ni un ápice de esfuerzo, de tesón.

No importa lo que consigamos sino lo que luchemos. Se puede luchar hasta el final o hasta derrotarnos y quedarnos en el camino. Es nuestra elección. Es como en las películas (o en la literatura): admiramos y nos

8 de agosto de 2013

Lo desconocido... ¡uhuhuh!

Como si esto fuera un serial, retomamos la idea de la “aventura” del capítulo de ayer. Si alguien no lo vio (o leyó, mejor dicho) puede unirse al viaje igualmente. La vida es un tren en marcha, o una bici. Lo bueno es que cada uno puede elegir el medio de transporte y cambiar  de uno a otro. De hecho, a veces empezamos a pie, luego nos subimos a un cohete y acabamos en piragua.

Cuando la aventura ha comenzado ya no hay vuelta de hoja. Podríamos decidir no continuar, pero una vez que se ha tomado la decisión, renegar de ella está muy feo. Es de cobarde, gallina, capitán de las sardinas.

Teníamos claro –por el capítulo de ayer- a dónde nos dirigíamos, y por eso creemos que hemos llegado al destino si se trata de un lugar físico. Pero el destino no es un país o una relación. Es lo que nace a partir de ahí, es el

7 de agosto de 2013

La llamada de la selva

Hay un día donde escuchamos algo que va más allá de la bocina de un coche o la risa de un grupo de amigos. Es un sonido por dentro. Un sonido que nos agarra. Al principio es como una caricia o una ligera palmada y poco a poco nos va cogiendo más firmemente hasta que se acaba aferrando a nuestras entrañas. Y aunque nos entre miedo hasta sentirnos paralizados, es una maravillosa sensación si decidimos ser coherentes con ella y seguirla.

Se parece mucho a la sensación de enamorarnos, sobre todo cuando mantiene su pureza, su fuerza, su determinación. Así que después de toda esta introducción, del redoble de tambor podemos pasar a presentar a…

5 de julio de 2013

¿Y si no lo consigo?

¿Para qué intentarlo si no sabemos si lo vamos a conseguir? Para entrenarnos en conseguirlo. 

Los niños tienen un instinto muy fuerte para iniciar una acción que mantiene un carácter propio de ensayo hasta que se consigue. Si no fuera así, nunca lograrían andar, ni ser autónomos, ni hacer una torre con piezas de madera. Saben que se entrenan para lograrlo y dentro de las opciones no contemplan el fracaso ni la derrota. 

El fin no es lo más importante, pero es lo que nos impulsa a iniciar el camino. Superar los obstáculos es lo que nos va a ir fortaleciendo. 

Cuando nos entregamos a luchar hasta el final desarrollamos fuerza, determinación, poder, estrategias y cada vez conseguimos ir un poco más allá. Con el tiempo nos damos cuenta de que la torre con tres piezas de

29 de junio de 2013

Ser fuertes

Somos fuertes por naturaleza. De lo contrario no aguantaríamos lo que aguantamos, que es mucho. No soportaríamos el dolor. Pero además tampoco podríamos soportar situaciones inhumanas como son el sufrimiento, el desamor, la traición, el abuso, etc. generadas en una sociedad enferma a causa de la mala leche de unos cuantos.

En momentos críticos escuchamos eso de “Hay que ser fuerte”. Normalmente ocurre cuando no se puede hacer otra cosa. Es decir, cuando hay un duelo o cuando las circunstancias son tan adversas que no dependen de nosotros mismos. Y es lo único que podemos ser: fuertes. ¿Por qué? Porque hundirse no es muy inteligente ni nada estratégico. De

17 de mayo de 2013

Juicios y prejuicios

Parece que emitir un juicio no es muy justo. Y cuando emitimos un prejuicio, la cosa es incluso peor. En ambos casos ya va asociada la condena.

De hecho la justicia no tiene por qué ir de la mano de la ley, y la ley ya sabemos quiénes la hacen y qué les mueve a aprobar unas y otras no. Así, a grandes rasgos, la motivación fundamental en los tiempos que corren no es la justicia social sino el afán de poder, y eso a lo que se le llama técnicamente “barrer pa mi casa y joder al prójimo”.

¿Cómo ser justos? La justicia sólo viene de la conciencia. Y uno se pregunta, ¿de la conciencia de quién? En el caso de Justicia, con mayúsculas, no hay una conciencia por persona, sino una universal. Ésta es la que dice lo que es bueno para todos, no para la mayoría, o como pasa

16 de mayo de 2013

Dignos de amor, respeto y admiración

Todo eso es lo que somos cada uno de nosotros. Y a cada uno le habrán robado –o no le habrán reconocido, que para el caso es lo mismo- ese derecho fundamental. Así nos quedamos con un vacío que llenar, un agujero negro, un pozo infinito repleto de nada.

¿Qué nos resuena más: la ausencia de ser dignos de amor, de respeto o de admiración? Posiblemente, cada uno se sienta más “identificado” con un concepto que con otro, pero cuando la mesa está coja, resulta inestable por todos lados. Por supuesto, esa “mesa” tiene otros apoyos porque también somos dignos de enamorar, de ser adorados, de ser tenidos en cuenta, de

27 de abril de 2013

¿Y si pregunto...?

“Es impresionante el tema de Palestina. ¿No te parece?”. ”A mí Quevedo me parece mucho mejor escritor que Góngora. ¿Y a ti?”. “Me indigna lo que está pasando en el Sáhara”. Asintiendo, nos interrogamos para nuestros adentros: ¿Qué pasa en Palestina? ¿Tendrá algo que ver con Quevedo? Que el Sáhara sea un desierto, no sabía que le afectaba tanto…

No tenemos ni idea. Sin embargo, a nuestro interlocutor o interlocutora no le preguntamos nada por miedo o vergüenza de sentirnos tontos, ignorantes a sus ojos y a los de todos los que estén cerca. Pensamos que tenemos que saber el contenido sobre cada uno de los temas y además tomar un posicionamiento respecto a él. En los casos que tienen que ver con dudas de cultura general, San Google o Santa Wikipedia ayudan, pero

16 de abril de 2013

Chsss... Tengooo un plaaan

Así, en voz baja. Es lo más maravilloso y lo más excitante que podíamos sentir para superar una dificultad o cumplir un deseo: tener un plan. Y aún más maravilloso si cabe, era tener “un plan secreto”. Un plan secreto era la aventura en estado puro. Nos referimos, cómo no, a la infancia y los amigos. Incluso a la adolescencia. Probablemente la mitad de los planes eran descabellados y terminaban por salir mal, pero una gran parte de ellos eran todo un éxito, nos hacían más fuertes y nos unían a un amigo o a varios, como un equipo invencible para la eternidad. Porque los planes secretos no tienen mucho sentido cuando se llevan a cabo de manera individual. Los planes son para compartir y vivir la experiencia juntos.

Tener un plan secreto es arriesgarse al éxito. Nunca hay un fracaso. Ya lo dijo Edison: “No me equivoqué mil veces para hacer una bombilla, descubrí mil maneras de cómo no hacer una bombilla”. Por eso, aunque

8 de abril de 2013

Ponernos tiernos (o tiernas, claro)

Eso es lo que decimos como si nos diera vergüenza reconocer nuestra sensibilidad y comunicarla. Así que, esbozando una sonrisa y rojos como tomates, soltamos eso de: “¡Anda, que me estoy poniendo tierno/a!”.

Nos sentimos incómodos mostrando nuestras entrañas y no es para menos. Hay que ser muy fuerte para hacerlo y no temer que nos saquen un cuchillo en ese mismo momento para partirnos en mil pedazos y hacer rebozado con nuestro higadillo. Somos vulnerables, nos desnudamos y nunca hay una garantía de éxito al cien por cien. O por lo menos eso es lo que nos decimos para no dar el paso.

Todo es normal, por supuesto. Pero, ¿qué ocurre cuando dejamos pasar la oportunidad de expresarle a otra persona lo que sentimos por ella? Nada. O todo. Puede que nos acostumbremos a esa falta de comunicación y no transmitamos nunca a nadie nuestros sentimientos, nuestro amor,

13 de marzo de 2013

Un punto en el universo

La inmensidad nos hace sentir pequeños, vulnerables, por eso conectar con la infinitud del universo, la eternidad del ser, provoca en nosotros vértigo.

De hecho, ni siquiera queremos entrar en terrenos farragosos para los que utilizamos el calificativo de “filosófico” -o incluso “esotérico”- a menudo usado de forma despectiva, aburrida o poco clarificadora. Entonces decimos “carpe diem”, que lo importante es vivir, el presente. Y así es. Pero el presente no tendrá ningún sentido si no lo sujetamos desde la profundidad, si no lo anclamos a la conciencia, al espíritu.

El sensación real de estar en el universo (y no de ser el centro de él) acude a nosotros en forma de pequeñas ráfagas espaciadas en el tiempo. Por eso, cuando entramos en contacto con esa conciencia es importante

7 de marzo de 2013

Manual para un cumpleaños feliz

DEDICADO A TODOS LOS CUMPLEAÑEROS Y CUMPLEAÑERAS 
DE CUALQUIER DÍA DEL AÑO.
(¡Hoy es el mío!)

Existen momentos especiales –en el sentido de buenos- a lo largo de la vida de una persona. Hay algunos que son comunes a todos los mortales como es el día de la boda (sea del tipo que sea) o el nacimiento de un hijo o hija, la graduación o el primer contrato laboral (hoy en día poco “especial”, dicho sea de paso, tal y como está el patio).

Por supuesto, es posible que haya alguien que no lo haya hecho ni tenga ilusión por ninguna de los cuatro ejemplos mencionados. A lo mejor para esa persona el día más especial de su vida fue cuando se compró un barco y se perdió en el mar. El caso es que son fechas señaladas y momentos que se nos fijan en la memoria para siempre.

Otros acontecimientos de menor nivel porque se repite anualmente, aunque también común en todas las sociedades es el fin de año. Sin embargo, hay otro fin de año mucho más personal y es el cumpleaños, la

2 de marzo de 2013

Reacciones

Resulta que un día -¡oh, milagro de los milagros!- amanecemos felices, ilusionados, tranquilos, alegres y con ganas de disfrutar, de compartir,… vamos, de vivir. Además, como el impulso es tan fuerte ni siquiera buscamos en los rincones de nuestra mente a ver si hay algún nubarrón que nos agüe la fiesta.

En realidad esta situación no es del todo consecuencia  de un milagro. Nosotros mismos hemos sido los que hemos buscado que ese momento llegara, hemos trabajado para ello y lo hemos propiciado.

Cuando llega a hurtadillas se parece a una sensación de alegría despreocupada, y nos suele entrar lo que viene a llamarse “mieditis” ya que nos acecha el temor de que los problemas, los límites, las imposibilidades que sentimos se apoderen de nosotros y nuestro recién

27 de febrero de 2013

A todos los desposeídos

No hay pobres, hay desposeídos y ladrones que roban.

Y por supuesto, no es lo mismo “ser” que “estar”. Ser pobre nos hunde en la miseria a la que nos han condenado aceptando esa etiqueta, que más que una etiqueta casi acaba formando parte de nuestro adn. Estar desposeído es como nos han dejado, no lo que somos.

Cada palabra que nombramos es importante porque marca nuestro pasado, presente y futuro. Nos permite identificar nuestra posición y nos da la posibilidad de salir de ella.

Ser pobre es casi una casta; ha dejado de ser una circunstancia para formar parte de la personalidad. Cuando uno es pobre se limita, se conforma y, como mucho, lucha por su dignidad de pobre, pero en la mayor parte de

26 de febrero de 2013

Piedra a piedra

Todo o nada. Blanco o negro. La famosa escala de grises está fenomenal para explicar otros conceptos o para consolar a amigos desesperados. Sin embargo, en cuanto a nosotros se refiere queremos lo que queremos para ayer. Vamos, que lo de ir poco a poco no nos suele hacer mucha gracia. Tal vez son reminiscencias de la infancia, cuando queríamos el yogur en ese

17 de febrero de 2013

El libre albedrío


El libre albedrío existe nos parezca bien, mal o regular. En general, nos suele parecer bien para nosotros, pero para que los demás dispongan de él a veces no nos hacer tanta gracia. Si los demás tienen un comportamiento que no aprobamos porque consideramos erróneo, acertadamente o no, ya no nos parece tan bien.

En estos casos, hacemos una diferenciación en tres grupos: yo (en primera persona del singular), tú y yo (nosotros y nuestros colegas) y ellos (toooodos los demás que no somos nosotros). A los demás solemos

25 de enero de 2013

Creer en mí

Que lo que tenemos cada uno es un valor único e irrepetible lo hemos escuchado como quien ve la película "El Mago de Oz". Nos los dicen o nos lo decimos para sentirnos mejor pero eso, a menudo, no suele sacarnos del escepticismo.

Apostar por uno/a mismo/a es un riesgo, como todo lo importante en la vida. ¿Y si de repente nos damos cuenta de que es mentira y que ese valor con el que hemos venido al mundo no es tan alucinante? ¿O si nos hemos equivocado de valor y estamos desarrollando cualquier otra cosa? Mieditis… Eso es precisamente lo que nos invade.

Por supuesto, para colmo, comenzamos a compararnos, como si lo inmaterial pudiera medirse. Así que tomamos medidas sesgadas. Desconocemos el punto de partida del otro, el nivel de desarrollo, etc. Pero